El mar peruano es el escenario de diversas actividades, como la pesca, el transporte, el turismo y la conservación de la naturaleza. Todas ellas interactúan y comparten un mismo espacio que, sin una adecuada planificación, puede convertirse en fuente de conflictos entre usos, generar presiones sobre los ecosistemas y poner en riesgo la sostenibilidad. La Planificación Espacial Marina (PEM) busca ordenar estos usos: identificar dónde se desarrollan, cómo pueden coexistir y qué condiciones deben considerarse para proteger el ambiente y, al mismo tiempo, permitir el desarrollo de actividades económicas y sociales.
En este contexto, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) viene impulsando espacios de diálogo con entidades del Estado para identificar oportunidades y acciones que permitan avanzar hacia una planificación espacial marina en el país. El pasado 24 de agosto, representantes del Ministerio del Ambiente (Minam), Presidencia del Consejo de Ministros, Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), Ministerio de la Producción, Instituto del Mar del Perú (Imarpe), Dirección de Capitanías de Puerto (Dicapi), Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Comisión Multisectorial de la Acción del Estado en el Ámbito Marítimo (Comaem), Autoridad Portuaria Nacional (APN) y el Tribunal de Solución de Controversias Ambientales participaron en una jornada de intercambio de experiencias y análisis sobre los principales retos y oportunidades para fortalecer la PEM en el Perú.
Durante el encuentro, Jesus Flores, director de Instrumentos para el Ordenamiento Territorial y la Gestión Integrada de los Recursos Naturales del Minam, destacó que el país “no parte de cero” en materia de planificación espacial marina. Experiencias como MSP Global y el piloto que se viene desarrollando en Paracas permiten generar aprendizajes sobre la integración de información, la participación de distintos actores y la compatibilización de usos en territorios concretos. Casos como estos pueden aportar elementos para construir una metodología nacional, considerando que cada territorio presenta características ecológicas, sociales y económicas particulares.
Además, la SPDA presentó los principales hallazgos de un diagnóstico sobre Planificación Espacial Marina (PEM) en el Perú. Fernando Neyra, ingeniero geógrafo a cargo del estudio, resaltó que “lo que ocurre en las cuencas, ciudades y zonas costeras tiene efectos sobre el océano, por lo que resulta necesario avanzar hacia una mirada que integre las dinámicas entre tierra y mar”. El diagnóstico identificó tres retos: competencias fragmentadas, información marina dispersa y débil articulación institucional. Ante ello, se planteó avanzar de manera coordinada en la PEM para prevenir conflictos y proteger los ecosistemas.

Foto: Jackeline Reyes / SPDA
Como resultado del diálogo, se destacó la importancia de fortalecer los mecanismos de articulación interinstitucional existentes, entre ellos la Comisión Multisectorial de la Acción del Estado en el Ámbito Marítimo (COMAEM), dependiente de la Presidencia del Consejo de Ministros, como un espacio que puede contribuir a impulsar esta agenda. Asimismo, los participantes plantearon la necesidad de avanzar de manera coordinada los aspectos normativos, institucionales y metodológicos de la PEM, así como mejorar el intercambio de información y la articulación entre la planificación terrestre y marina.
Para Jimpson Dávila, director del Programa de Gobernanza Marina de la SPDA, “la Planificación Espacial Marina busca optimizar los usos del mar, anticipar y prevenir conflictos, y orientar la toma de decisiones con una visión de largo plazo. De este modo, procura que las actividades e intervenciones económicas, sociales y ambientales contribuyan al desarrollo de una economía azul sostenible y, en consecuencia, al bienestar de las personas que dependen del mar.”