Un nuevo estudio revela que el aprovechamiento sostenible del aguaje (Mauritia flexuosa), uno de los recursos más emblemáticos de la Amazonía peruana, puede fortalecer la economía local y la gobernanza comunitaria, siempre que esté acompañado de asistencia técnica, acceso a mercados, cierre de brechas en la participación de mujeres y condiciones habilitantes adecuadas.
El informe “Aguaje y gobernanza comunitaria: estudio sociolegal en seis comunidades de Loreto”, elaborado por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) y Wildlife Conservation Society (WCS), analiza cómo seis comunidades de la cuenca baja del río Marañón gestionan este recurso clave para sus medios de vida.
Los aguajales cubren más de 4.9 millones de hectáreas en Loreto y cumplen un rol fundamental en la economía, cultura y seguridad alimentaria de las comunidades. Sin embargo, su aprovechamiento tradicional, basado en la tala de palmeras hembra, ha generado impactos ambientales significativos, lo que compromete la regeneración del fruto.

Foto: Patrick Murayari / SPDA
El fortalecimiento organizativo es clave: Algunas comunidades han desarrollado formas de organización locales más estructuradas para gestionar el aguaje, lo que permite mayor planificación y distribución de beneficios. Sin embargo, estos procesos no se encuentran reconocidos y aún están en construcción.
Potencial para una mayor presencia de las mujeres en la gestión del recurso: Se observa una mayor participación de mujeres en tareas organizativas, de control y gestión, lo que abre oportunidades para una cadena más inclusiva, aunque persisten barreras en roles tradicionalmente masculinizados.
Brechas en la cadena de valor limitan el impacto: En muchas comunidades, la comercialización sigue siendo informal, con precios definidos por intermediarios y sin capacidad de negociación, lo que reduce los incentivos para cambiar prácticas de aprovechamiento.
La formalización puede mejorar condiciones, pero no es suficiente por sí sola: Contar con instrumentos como la Declaración de Manejo (DEMA) se asocia a mejores precios y relaciones comerciales más estables. No obstante, estos beneficios dependen de factores adicionales como asistencia técnica, acceso a mercados diferenciados y articulación con actores externos.
A pesar de los beneficios de la Declaración de Manejo (DEMA) , el estudio identifica importantes obstáculos para que más comunidades accedan a la formalización como son: la falta de asistencia técnica sostenida en el tiempo, altos costos logísticos, desconfianza en las instituciones y la complejidad del marco normativo actual.
“Este estudio realizado en Loreto demuestra que, para facilitar la formalización de las comunidades que aprovechan frutos y semillas del bosque, es fundamental conocer de cerca el territorio, las formas de organizarse de las comunidades, las brechas que existen en las dinámicas reales de la extracción, transporte y comercio, y promover las mejoras normativas y técnicas basadas en esta evidencia local, como la que presenta el informe”, explica Luis Zari Coordinador de Gestión de Proyectos en el Programa de Bosques y Servicios Ecosistémicos de la SPDA.

Foto: Patrick Murayari / SPDA
El análisis presenta un enfoque sociolegal, el cual se basa en la integración y validación del análisis jurídico con trabajo de campo en seis comunidades de Loreto que aprovechan el aguaje, incluyendo entrevistas, reuniones comunales y revisión documental, incorporando enfoques de género e intergeneracional para comprender la dinámica completa de la cadena de valor del aguaje.