Foto: Andrés Nolasco / SPDA
Muchos años después, ya instalada en Lima y trabajando como docente de primaria en la I.E. N.° 7032 Virgen del Pilar, Norma encontró un nuevo impulso para fortalecer su enseñanza ambiental. Cuando supo que el espacio Sembrando Futuro Ambiental de la SPDA llegaría a su colegio, no dudó en inscribirse. “La sensibilidad del equipo, su forma de llegar a los estudiantes y su mensaje sobre la conservación del agua, de los árboles y del ambiente en general me motivaron a participar”, indica.
Los talleres del proyecto no solo cumplieron sus expectativas, sino también ampliaron su visión pedagógica. Norma destaca que fueron sesiones “didácticas, motivadoras y muy humanas”. Gracias a ello, pudo transformar sus clases en espacios más creativos y exploratorios. “El año pasado trabajamos temas como los humedales y el cuidado del agua, pero no de manera drástica o rígida. Lo hicimos de forma amena y divertida, como en los talleres, mediante exploración, creatividad y diálogo abierto. Así los chicos no solo adquieren conocimientos, sino sensibilidad hacia el ambiente”.

Foto: Andrés Nolasco / SPDA
El impacto en los estudiantes ha sido evidente. Inspirados por lo aprendido, varios de ellos postularon al municipio escolar y ganaron las elecciones con propuestas centradas en el cuidado del entorno, uso adecuado de residuos sólidos, ahorro del agua y protección de los espacios de su institución educativa. Hoy lideran iniciativas dentro del colegio, como la colocación de carteles para evitar el desperdicio de agua y la implementación de puntos ecológicos en el patio. “El aprendizaje sobre conciencia y cultura ambiental ha escalado muchísimo en ellos”, resalta Norma.
Para la docente, Sembrando Futuro Ambiental ha sido un espacio distinto a cualquier otro, donde valora especialmente la libertad para opinar y la metodología cálida y respetuosa que caracteriza a las capacitaciones. “Todo lo que aportamos es válido. Nadie juzga ni desvaloriza nuestras ideas. Las sesiones son divertidas, amigables y nos brindan seguridad para expresarnos”.
Participar en Sembrando Futuro Ambiental también ha transformado su mirada personal sobre el ambiente. Hoy lo ve como un espacio que debe valorarse, cuidarse y protegerse, y ha logrado que sus clases reflejen esa convicción, incorporando metodologías como la interiorización, el uso de música, cuentos y diálogos permanentes, en el que los estudiantes pueden expresarse sin miedo a equivocarse. “Todo error es una oportunidad para aprender”.
La profesora Norma considera que las temáticas ambientales deberían adaptarse aún más a los contextos de cada institución. En su caso, al estar cerca de las playas, le gustaría trabajar más temas vinculados a su conservación. Narra que está profundamente agradecida y satisfecha con la metodología de Sembrando Futuro Ambiental, que ha fortalecido su vocación y ha permitido que sus aulas se conviertan en espacios más lúdicos, sensibles y comprometidos con el futuro del planeta.

Foto: Andrés Nolasco / SPDA
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