El 12 de octubre, en Iquitos, representantes de instituciones públicas, representantes de pueblos indígenas y comunidades locales, así como organizaciones de la sociedad civil participaron en una reunión de socialización de la propuesta actualizada de los lineamientos para elaborar Declaraciones de Manejo (DEMA) destinadas al aprovechamiento de frutos, semillas y hojas de palmeras silvestres en tierras de comunidades nativas y campesinas.
Los aguajales cubren más de 4.9 millones de hectáreas en Loreto y cumplen un rol fundamental en la economía, cultura y seguridad alimentaria de las comunidades. La actualización de estos lineamientos busca contribuir a facilitar el acceso a mejores medios de vida para ellas y a una gestión forestal sostenible, mediante instrumentos que respondan mejor a las condiciones del territorio y a las prácticas tradicionales de aprovechamiento de los recursos del bosque.
Uno de los recursos relevantes en este contexto es el aguaje (Mauritia flexuosa), fruto emblemático de Loreto que contribuye a la alimentación y economía de numerosas familias amazónicas. Sin embargo, su aprovechamiento enfrenta desafíos como la tala de palmeras para obtener los frutos y las dificultades que encuentran las comunidades para formalizar sus actividades y acceder a mercados en mejores condiciones.
Al respecto, José Luis Capella, Director del Programa Bosques y Servicios Ecosistémicos de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), señaló: “El objetivo principal con los cambios que trae este lineamiento es buscar que más comunidades puedan formalizar su aprovechamiento comercial del aguaje y otras palmeras y otros frutos, para que obtengan mejor precio por su producto y éste les signifique un mayor aporte a su canasta básica, y al mismo tiempo, se alejen o protejan de actividades incompatibles con sus bosques o aguajales”.
Además, mencionó que, “el camino para poder aprovechar sosteniblemente los aguajales, sin muerte de la palmera, sólo comienza con el título habilitante y la DEMA. Luego, se deben desplegar en el territorio las herramientas de apoyo técnico y seguimiento que le permitan a las comunidades cumplir y beneficiarse más de los llamados bionegocios. Finalmente, la tarea de mejorar toda la cadena de transporte y comercialización debe encontrarse en el horizonte del trabajo de los gobiernos regionales y el gobierno central, siempre en coordinación con los actores en el territorio y especialmente con las autoridades representativas de los pueblos originarios”.
La reunión permitió compartir la propuesta actualizada y recoger aportes técnicos de las instituciones participantes, como parte de un proceso de trabajo conjunto orientado a fortalecer los instrumentos de gestión forestal y promover el aprovechamiento sostenible de los recursos del bosque en la Amazonía peruana.

Fotos: Mario Ramos/ SPDA
La SPDA contribuyó al proceso de actualización mediante investigación y análisis técnico-legal sobre las condiciones que enfrentan las comunidades para formalizar el aprovechamiento de frutos, semillas y hojas de palmeras silvestres.
En un estudio publicado a inicios de 2026, la SPDA y Wildlife Conservation Society (WCS) analizaron cómo seis comunidades de la cuenca baja del río Marañón gestionan el aguaje. Entre los principales hallazgos, identificaron barreras para la formalización, como la falta de asistencia técnica sostenida, los altos costos logísticos y la complejidad de los procedimientos administrativos.
Dentro de los resultados se encontró que, en muchas comunidades, la comercialización sigue siendo informal, con precios definidos por intermediarios y sin capacidad de negociación, lo que reduce los incentivos para cambiar prácticas de aprovechamiento.
Además, se identificó que a pesar de los beneficios de la Declaración de Manejo (DEMA), existen importantes obstáculos para que más comunidades accedan a la formalización como son: la falta de asistencia técnica sostenida en el tiempo, altos costos logísticos, desconfianza en las instituciones y la complejidad del marco normativo actual.
Por ello, la actualización de los lineamientos de la DEMA representa una oportunidad para contar con herramientas de gestión forestal más adecuadas a las realidades amazónicas, que consideren las prácticas tradicionales de aprovechamiento, las condiciones de acceso a los recursos y las capacidades de las comunidades.

Fotos: Mario Ramos/ SPDA
Esta actividad se realizó en el marco del proyecto Bosques Resilientes, un proyecto regional liderado por la SPDA, ACT Colombia y Afronta, que busca fortalecer la gobernanza forestal en la Amazonía desde un enfoque basado en derechos. El proyecto promueve el liderazgo indígena, la reducción de delitos ambientales y el desarrollo de políticas sostenibles para proteger más de 58 millones de hectáreas de bosques en Perú y Colombia. Cuenta con el apoyo de la Iniciativa Internacional de Clima y Bosques de Noruega (NICFI).