Sharon Tuanama, la ingeniera ambiental piurana que encontró en las lomas costeras un nuevo campo de estudio

Desde que Sharon conoció las lomas costeras, quiso estudiarlas para conocer su importancia y los problemas que enfrentan. A través del curso Saberes de Lomas de la SPDA, pudo finalmente concretar este interés e iniciar su investigación.
POR: SPDA / FECHA: 31.08.2026
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Foto: Yessenia Coronel / SPDA

Cuando Sharon Tuanama migró de Piura a Lima para estudiar Ingeniería Ambiental en la Universidad Científica del Sur, la imagen que tenía de la capital era de un territorio desértico. Por eso, cuando, en una excursión universitaria conoció las Lomas de Paraíso, quedó atónita frente a aquel vergel escondido en medio de las casas, el cemento y el bullicio del distrito de Villa María del Triunfo. 

“Me impactó ver que hay zonas verdes acá en Lima, que son bastantes y que tienen un montón de biodiversidad y aire limpio”, dice. Sin embargo, de la misma forma en que su impresión fue notable, también lo fue su decepción al caer en cuenta que había pocos artículos científicos que hablaran sobre estos ecosistemas frágiles y su importancia. 

“Acá hay biodiversidad, naturaleza y especies exóticas únicas, pero hay tan poco conocimiento que yo quería saber más”, comenta y recuerda el momento en que decidió que las lomas costeras serían el tema central de su tesis de la licenciatura, que realizaba junto a una colega. 

Con esa idea en mente y el interés de proteger estos pulmones de la capital, Sharon se unió al curso “Saberes de Lomas”, organizado por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, con el apoyo de la aceleradora Equilibria. Escogió indagar en las Lomas de Lúcumo, en Lurín, por la cercanía a su hogar y se enfocó en investigar si el pastoreo del ganado vacuno —una práctica que había observado en otras lomas cercanas— afecta la capacidad del territorio para almacenar carbono. 

“Se dice que las vaquitas perjudican el ecosistema, pero no he encontrado artículos o tesis que lo confirmen. Si los hay, la evidencia es escasa. Por eso necesito evidenciar de manera científica si hay o no un impacto. Si hay algo positivo o algo negativo, al menos en el tema del carbono, es algo que yo quisiera saber y que mi investigación va a tratar de diferenciar”, comenta. 

Foto: Andrés Nolasco / SPDA

Aun así, Sharon reconoce que en torno a las lomas costeras todavía hay muchos otros temas que faltan por investigar. Uno de ellos, indica, es el impacto del pastoreo en la flor de Amancaes y las vizcachas, especímenes vegetales y animales que son propios de la biodiversidad del lugar y que corren peligro por la presencia de una especie invasora. 

“Las vaquitas tienen una forma de comer particular, pues tienden a arrancar la hierba para poder consumirla. Las lomas son espacios con especies endémicas, como la flor de Amancaes, entonces una vez que las arrancas ya no van a volver a crecer en esa zona”, explica sobre el posible daño que estaría generando dicha práctica al emblema natural de la capital. 

Sharon destaca que el curso Saberes de Lomas fue fundamental para su proyecto de investigación gracias al material académico, las visitas de campo y, especialmente, las conversaciones con los propios lomeros. Todo ello, comenta, contribuyó a que lo que inicialmente era una idea pudiera aterrizar en la realidad. “Mejoró la tesis a un enfoque mucho más asentado a la realidad. Fue de bastante ayuda el apoyo de los lomeros, quienes nos dijeron cuáles eran las problemáticas, dónde faltaba información y donde había información que podíamos usar”, señala. 

Con estos aportes, Sharon y su compañera consiguieron definir con mayor precisión su proyecto de investigación y consiguieron ganar una beca de financiamiento otorgada por su universidad.  “Habíamos postulado a estos fondos dos veces y dijimos que la tercera sería la vencida. El curso nos ayudó bastante a mejorar”, comenta.  

Foto: Andrés Nolasco / SPDA

Asimismo, fue una de las ganadoras del fondo semilla que otorgó la SPDA a los mejores proyectos presentados por las y los estudiantes. 

Cuando finalice toda esta etapa, Sharon tiene el sueño de que la evidencia recogida en su investigación genere un impacto real en las prácticas de las comunidades aledañas a las lomas y que ayude a promover la conciencia ambiental de cientos de personas que, a pesar de vivir en la capital, no saben de la existencia de esos edenes. 

“En el caso tanto de Lima como de Piura veo que la gente tiende a priorizar más que nada sus propias necesidades. La expansión urbana trae eso. La gente quiere vivir tranquilamente y a veces el respetar un ecosistema no entra en su idea de vida”, dice. Y es que, en el fondo, Sharon no desea que ninguna loma costera corra el mismo destino que muchos de los algarrobos que vio ser cortados en Piura para construir nuevas infraestructuras.

Foto: Andrés Nolasco / SPDA

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